Ser responsable del cuidado de otra persona es un trabajo de tiempo completo, una tarea que en muchos hogares asumen los familiares. Por eso, acceder a los programas formativos y de apoyo que ofrecen los municipios es clave, tanto para fortalecer el bienestar de quienes viven con alguna discapacidad, como para que sus cuidadores tengan tiempos libres y eviten el llamado “síndrome del cuidador quemado”.
Esta es una historia de La Voz de Donmatías.